¡Qué Vida!

Elena se frustra de pronto. Le gusta hacer tantas cosas y, no ha hecho nada. Cincuenta años de edad y está indecisa con todo lo que la rodea. Su entusiasmo se esfuma y se pone a escribir. Está preocupada. Quiere poner ciertos conceptos en orden y no puede. Piensa. Y nada. Deja de pensar y se levanta de la silla. Va a su biblioteca y busca por el libro perfecto que la ayudará a salir del pesimismo. No encuentra nada. Regresa a la silla. Coge su iPad y se dirige a su cuarto. Se tira en la cama, abre el Ipad, y comienza a escribir. Le saltan locuras, ideas ilusas que le vienen a la mente. Apaga el Ipad. Enciende el televisor. Se va en busca de un canal con programas interesantes. Todo es en vano. La televisión la asfixia. Termina viendo noticias deprimentes en CNN. Está abrumada.
Está sola. Está convencida de que todo es una verdadera farsa. No tiene amigos. No confía en nadie. No celebra la Navidad o el Año Nuevo. Odia las fiestas. Ha bloqueado todos sus contactos. Este año no mandó tarjetas navideñas, o dio regalos. Quiere agarrar su cámara digital e ir a tomar fotos, pero la pereza es más fuerte. Quiere ir al sótano, buscar una manta y pintar en ella, pero el sólo hecho de pensarlo le causa un dolor de cabeza. No tiene deseos de hacer nada. Su única compañía es el Ipad. Desde que lo compró no se aparta de él. Es su mejor amigo. Lo carga en la cartera diariamente. Si alguien se aproxima a ella, rápidamente lo saca, lo prende y pretende leer. Es que no quiere perder el tiempo con gente que según ella, le roban la paz espiritual y la energía del cuerpo.
Y hoy precisamente, se encuentra frustrada. Se cree usada por colegas, personas conocidas, y hasta miembros de familia. Se le enciende la mirada cuando recuerda que está de vacaciones. Puede darse el lujo de acostarse y levantarse tarde. “¡Qué vida!”, piensa. Se siente afortunada. Pero la alegría le desaparece en segundos. Quiere hacer tantas cosas y al mismo tiempo no tiene la energía de hacerlas. El cuerpo la traiciona. La mente es su peor enemiga. La impotencia le carcome el espíritu. Una lágrima le corre por la mejilla izquierda. Está triste. Muy triste. La sobriedad de la noche es muy pesada. La ahoga. Quiere correr a la calle. El reloj del pasado la hace recordar a su amigo Gustavo.El que se calló de las escaleras accidentalmente, y murió solo, sin nadie que lo ayudase.
Se vino a enterar de su muerte dos años más tarde. Él la quiso mucho. Hasta le propuso matrimonio. Hasta le compró casa. La misma donde falleció. Se evapora en la depresión. Cierra los ojos. Minutos más tarde queda profundamente dormida. “¡Qué vida!, pensará…

20131222-202214.jpg



Categories: FREE WRITING

I APPRECIATE YOUR HONEST COMMENTS:

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: